BIENVENIDO NAVEGANTE A ESTE LUGAR PERDIDO DE MI GALAXIA

sábado, 5 de abril de 2014

El cocinero....




En la casa de la abuelita había un cocinero…Se llamaba Santos y de joven había pertenecido a la Marina...Era un tipo enorme y lleno de historias fascinantes. Historias que le gustaba contarnos mientras aderezaba sus potajes...Así entre guiso y guiso, nosotros viajábamos con él por interminables mares de corales,  visitábamos islas paradisiacas de hermosisimas mujeres o lejanos países de hielos eternos y extraños personajes…Una mañana Santos no vino a cocinar ni a contarnos historias...Todos en casa se preocuparon por él  y empezaron a buscarlo por todas partes… Recorrieron las playas, los arrecifes, el mercado y preguntaron en todos los bazares conocidos y hasta en las casas de los amigos…Pero nada…Santos se había hecho humo y nadie había vuelto a verlo desde la tarde anterior, en que según algunos vecinos, lo vieron discutir con un tipo diminuto y de acento extranjero...Los días pasaron y vino una mujer gorda y malhumorada a reemplazar a Santos y lo primero que hizo fue espantarnos de la cocina; a lo que nosotros accedimos de muy mala gana y dispuestos a hacerle la vida imposible…Así a veces, ella encontraba un pequeño ratón en su sopa o algunas moscas en sus aderezos; lo que ella atribuía a la falta de higiene del lugar y nosotros reíamos a sus espaldas…Pero en el fondo de nuestros corazones extrañábamos a Santos . Así fué que una noche nos reunimos secretamente en la playa  y decidimos salir a buscar a nuestro amigo…Para eso tomamos prestado el pequeño velero del tío Clemente, que total ya casi no lo usaba y no notaría su falta; pero la ausencia que sí notarían en la mañana, sería la de nosotros; pero bueno, estábamos dispuestos a correr el riesgo y aceptar el castigo que viniera…Así que sin pensarlo más nos hicimos a la mar y navegamos toda la noche sorteando todos los peligros y llevando a buen puerto el velero, a pesar del mar encrespadísimo..Así con los primeros rayos de sol llegamos a la pequeña isla, frente a nuestras playas, en la cual pensamos que debía estar Santos. Ya que él, nos había contado mil historias sobre este lugar; antigua cárcel de los más fieros criminales y ahora refugio de los desaparecidos…Muertos de miedo, recorrimos gran parte del islote, pero solo encontramos desolación y viejos vestigios de la antigua prisión pero ni un alma viviente, sólo los enormes pájaros marinos que rondaban a cada rato sobre nuestras cabezas como amenazándonos por haber invadido su territorio...Cansados y hambrientos, nos dispusimos a compartir los pocos víveres que habíamos traído, para luego descansar un  poco y emprender el regreso a casa..Pero estábamos tan agotados que cuando volvimos a  abrir los ojos ya era otra vez la noche y ya la luna brillaba de nuevo, silenciosa en medio de la oscuridad...A pesar de estar aterrorizados decidimos mantener la calma y organizarnos para pasar esa noche lo mejor posible..Primero debíamos buscar algunos maderos para calentarnos un poco, así que lo echamos a la suerte y los primos Manuel y Rosita fueron por la madera, mientras Lucas y yo buscábamos un lugar seguro para dormir…Así  mi primo y yo fuimos dando vueltas, alumbrados sólo por una débil linterna y haciendo malabares para no resbalar en las piedras mojadas, cuando por azar topamos con la entrada a una cueva…Un rato después juntos de nuevo los cuatro, nos dispusimos a explorar la misteriosa cueva...Dentro la oscuridad era casi total, así que con gran esfuerzo y poca luz logramos recorrer una especie de túnel, que para sorpresa de nosotros  terminaba en un amplio e iluminado recinto...Pero más sorpresa fue aún descubrir a Santos sirviendo sopa de un enorme caldero a unos hombrecitos diminutos…Decidimos esperar a que todos se durmieran para acercarnos a él..,Luego de una interminable espera, vimos que todos los hombrecitos se eschaban cansados en sus hamacas. Entonces sigilosamente nos acercamos a Santos y le hablamos al oído..El sorprendidísimo nos llevó hasta la salida de la cueva... ¿Pero niños, qué están haciendo acá?.Nos dijo medio enfadado..Le explicamos que habíamos venido a buscarlo...Tú nos hablaste tanto de esta isla le dijimos...Entonces él nos confesó que esos enanos lo habían capturado hacía mucho tiempo, para que les sirviera de cocinero...Lo que pasa es que logré escapar y tuve la suerte de encontrar la casa de la abuela..Pero ya ven, otra vez me encontraron...Pero ven con nosotros, tenemos el velero del tío Clemente...No saben cuánto me gustaría irme con Uds. niños pero estos enanos tienen mi alma y seguro que esta vez la tiene muy bien escondida... ¿Cómo podría vivir sin mi alma? Terminó de decirnos el cocinero con lágrimas en los ojos...Así fue, como tristemente nos despedimos de nuestro amigo el cocinero y al amanecer nos hicimos a la mar, pensando que ya no lo veríamos más y pensando también en el terrible castigo que nos esperaba en casa..

ilustración : Will Rafuse

jueves, 6 de marzo de 2014

El Escritor

Richard estaba convencido que la novela que estaba escribiendo lo sacaría de la pobreza...Por eso se puso a investigar con tanto ahínco los misteriosos asesinatos ocurridos en una pequeña ciudad del oeste, unos años atrás...Asesinatos que nunca fueron resueltos y que serían la base de su novela...Fue por esta razón, que decidió buscar a su amigo Michel ..Juntos habían acudido a la misma facultad de periodismo, pero su amigo había sabido canalizar muy bien su carrera, mientras él había perdido su tiempo entre el juego y las juergas..Ahora, ahogado en tanta miseria y deudas quería recuperar el tiempo perdido y dedicarse de nuevo a escribir..Para su buena suerte se había topado por azar, con una historia fascinante y el intrépido reportero había vuelto a renacer en él.. Así fue que esa tarde Richard se encontró con su amigo Michel en el bar de un céntrico hotel y mientras  tomaban unos tragos, discutieron largamente sobre la trama de la novela. Michel, convencidísimo del posible éxito de la novela de su amigo, lo alentó a continuar -Está bien Richard, tú escribe y yo te ayudo con la publicación. Le dijo, mientras apuraba el último sorbo de su vaso y se despedía de él...Sentada cerca de ellos, una hermosa mujer fumaba un cigarrillo pensativa, y mientras sus dedos jugaban con una copita de licor, su mente divagaba entre su vida de soltera independiente y la presión de su novio por casarse..Preocupada como estaba, se distrajo por unos segundos con la conversación de los dos hombres de al lado.. Conversación que de pronto, empezó a captar toda su atención ..Cuando a la salida, Richard se tropezó por casualidad con la atractiva mujer de larga cabellera castaña y elástica figura, sintió que su suerte había cambiado y más aún cuando ella le comentó que sin querer había escuchado su conversación y que casualmente ella trabajaba en una editorial...-Ah, por cierto me llamo Clarence-..Le dijo ella y agregó ¿Qué te parece si nos encontramos en la noche para tomar algo y charlar sobre tu novela? . Así quedaron en encontrarse más tarde...El restaurant en que Clarence lo había citado estaba bastante alejado de la ciudad, pero él entusiasmado con la entrevista y pensando que quizás había encontrado a la persona idónea para publicarle su libro; no le molestó mucho conducir su auto hasta las afueras de la ciudad...Cuando llegó al lugar, ella ya estaba esperándolo sentada en una discreta mesita y con un monísimo turbante negro cubriendole su hermosa melena... Es que me gusta cambiar el look le dijo mientras encendía un cigarrillo coquetísima Luego de ordenar algo de comer Richard sacó su computadora portátil que era el único bien que tenía y sonriendo y le mostró a su nueva amiga, toda su exhaustiva investigación, sobre los asesinatos y el estado de su novela...La velada pasó rápido y ya avanzada la noche salieron juntos..Clarence le prometió conversarlo bien con su jefe y luego darle una llamadita, y subiendo  a su auto se despidiño de él. Los días siguientes pasaron lentos y Richard no tuvo noticias de aquella bella desconocida ni de su amigo...Aquello lo desconcertaba y desesperaba...Sintió nuevamente el terrible peso de su fracaso y mil conjeturas le vinieron a la cabeza, pero entonces se enfrascaba de nuevo en su trabajo y así se olvidaba de todo..Fue por esos días que se enteró que su amigo Michel había salido de viaje..Se había quedado de nuevo solo, con sus proyectos y miserias...Los días siguieron pasando sin pena ni gloria y cuando ya creía que nadie lo sacaría de aquella encrucijada,recibió un mensaje de Clarence, diciéndole que su  jefe parecía muy interesado en su novela y quiría conversar el tema de la publicación..El estusiasmado la llamó inmediatamente por teléfono y ella le dijo .¿Qué te parece si voy a tu casa esta noche? El aceptó encantado y esperó ansioso las nueve, hora que se suponía debía venir su invitada... Pero recién a la medianoche, cuando Richard ya se disponía a dormir, llegó ella, radiante y vestida con un sencillo impermeable negro y un sombrerito de ala ancha que le tapaba casi media cara. Con una sonrisa pícara le explicó que tuvo un percance bastante fastidioso y diciendo esto encendió un cigarrillo y se acomodó como una gatita ronrona en un viejo sofá.. Y mientras él le iba mostrando de nuevo todas sus notas y apuntes de los misteriosos sucesos, ella lo observaba con una mirada muy enigmática...El sin prestarle mucha atención, se explayó hablando de su libro y los extraños asesinatos sin resolver...Sin embargo Clarence también podía ser una compañía muy amena cuando se lo proponía y dejando de lado su aire misterioso, empezó a amenizar la conversación y de un tema pasaron a otro y entre charlas y risas se les antojó beber algo...Él sirvió dos copas y ella quiso su bebida bien fría .. Entonces él se ausentó unos momentos para buscar hielo. A su regreso brindaron por el próximo éxito de la obra...Cuando de pronto, Richard sintió que el licor se le atascaba en la garganta y que la habitación le daba vueltas. Las fuerzas lo abandonaron y se agarró como pudo de una silla... Sintió el frío de la muerte en su garganta y esperando lo peor, atinó a balbucear. ¿Por qué?.. ¡Por meter las narices donde no debes idiota! Escuchó antes de caer de bruces en el piso...
Cuando Michel regresó de su viaje se dio con la triste noticia de la muerte de su amigo. Quiso saber más de su trágica desaparición, pero la policía le aseguró que era un simple caso de suicidio ¿Qué otra cosa podía ser?..Si era un fracasado y además el pobre diablo estaba endeudado hasta el cuello...Y cuando Michel les pidió algo de sus pertenencias, quizás los archivos de su computadora; le dijeron que no habían encontrado gran cosa en la computadora, solo la nota de suicidio y algunas tonterías más... ¿Archivos de una novela? ¿Notas de una investigación?.. No nada de eso... ¡Es un claro caso de suicidio!.. Sentenciaron los policías, antes de dar por terminada la entrevista...
Y así fue como aquel proyecto de novela de Richard quedó en el olvido. Así como también sus investigaciones sobre los misteriosos asesinatos..
Por una nota en los periódicos se supo que Clarence finalmente se había casado y emigrando a una lejana ciudad de la costa con su flamante esposo..

Ilustración: Franz Jansen.


martes, 11 de febrero de 2014

La persecusión

La noche llegaba lentamente y las sombras de los árboles empezaban a alargarse interminables en la colina... Era la hora del cambio de luz. La hora en que los fantasmas empiezan a salir de todos los rincones para instalarse entre la piel y los pensamientos. Pero aquel que me perseguía no era un fantasma, era un espíritu maligno y obcecado; pero yo ya conocía sus artimañas, es más podía leer sus pensamientos en el viento y en el aire que respiraba, Si bien lo tenía pisándome los talones, en realidad iba un paso adelante, porque sabía lo que él quería hacer. Sacudí la cabeza, no era momento para pensar debía ganar terreno y llegar a m i destino. Di un tirón a las bridas e hincando las espuelas en los flancos del caballo me apresuré a llegar cuanto antes. A través de la espesura de los árboles podía oír los ruidos habituales del bosque; el aleteo de las aves al emprender el vuelo hacia sus nidos, el rozar del viento con las hojas, el suave caminar de algún animal furtivo. Pero de pronto un ruido peculiar llamó mi atención, no venía de ninguna parte, ni parecía relacionado con la naturaleza; era un golpe seco y frío, como el caer de algo pesado...Nerviosa, subí por la escarpada ladera de la colina buscando alguna respuesta pero no encontré nada raro a mi paso y ya estaba por desechar tales conjeturas, cuando algo brillante llamó mi atención. Era una pequeña esfera de cristal tirada entre la mullida alfombra de hojas, a la sombra de un pequeño y retorcido arbolito. Un objeto peculiar que despedía luces de mil colores. Bajé del caballo y con una mezcla de curiosidad y temor la tomé entre mis manos; entonces una especie de calorcito recorrió mi cuerpo llenando mi espíritu de sensaciones nuevas e inesperadas. En ese instante supe que era la señal que estaba esperando. Sin perder tiempo guardé aquella esfera en mis alforjas y monté de nuevo a caballo apurando el paso. Al salir de aquel bosque enmarañado, me encontré trotando por la ancha y empolvada carretera. La oscuridad ya cubría todo el campo, que imaginé lleno de lodo y abandono. Debía buscar un refugio para pasar la noche. Llegué casi a tientas al abrigo de unos añejos árboles e improvisé un refugio con ramas y hojas caídas y me dormí. Desperté en la madrugada bañada en sudor, presintiendo su cercanía y la de sus secuaces. Volví a ponerme en camino y cabalgué casi todo el día sin parar. Una fina llovizna caía y volvía más difícil mi andar. Con los músculos entumecidos y los dedos casi paralizados, por fin esa la tarde llegué a la playa.. Avancé por la arena y sentí las olas del mar chocar con los cascos del caballo. Respiré hondo y empecé a disfrutar el aire salado que entraba a borbotones en mis pulmones.. Mientras corría a todo galope pensé en lo asombroso que me parecía todo ahora que estaba cerca del fin. Bajé del caballo y saqué la esfera de cristal de mis alforjas y acercándome al mar, la puse con cuidado entre las olas que suavemente bañaban la arena. La esfera se meció durante un rato en el agua, sin dar muestras de nada peculiar y cuando ya empezaba a creer que me había equivocado, un estrépito me botó al piso y de las espumosas olas empezó a surgir un poderoso barco que me llevó lejos de aquellas costas. Que me llevó lejos de él para siempre.

Ilustración: Stanislav Plutenko

viernes, 7 de febrero de 2014

Pelusita

La encontró una tarde lluviosa, acurrucada y asustada en medio de la gente. Sin pensarlo mucho la tomó entre sus brazos y la llevó a casa. Al llegar la secó como pudo y recién delante de un tazón de leche la vio abrir sus ojitos agradecida y confiada. La gatita luego de acariciarla durante un rato con su graciosa cola se trepó en la chimenea y se durmió tranquilamente. Fue allí donde la encontró Gerardo, cuando a las siete llegó del trabajo, cansado y malhumorado. ¿Pero qué hace este animal encima de la chimenea Rosa? Gritó. ¿Rosa, Me escuchas? Bueno la encontré en la calle y me dio pena...Respondió ella ¿Pena?.. Pena deben darte mis pobres pantalones que empezaran a lucir llenos de pelos y qué dirán en la oficina?. No, ni hablar.. Deshazte de este bicho, mañana mismo! Sentenció Gerardo antes de ir a tomarse una ducha. Rosita sin decir nada más, cogió a la gatita y se la llevó al cuarto de los trastes y allí la instaló en una cajita de cartón. Mira pelusita, cuando llegue Gerardo te vienes para acá y asunto terminado. Le dijo. Así fue como Pelusita se quedó en la casa con Rosita, a quien seguía a todas partes. Por su parte Rosita estaba contenta de tener tan amena compañía y hasta cuando se iba de compras, la gatita la esperaba en el tapete de la entrada. Pero eso sí, debía pasar y repasar la ropa de su marido para que él no encontrara ni un solo pelo de gato y aspirar varias veces los sillones donde él iba a sentarse. En la noche cuando él llegaba pelusita corría a su cajita de cartón y no se aparecía en toda la noche. Pasaron las semanas y no volvieron a hablar de la gatita, pero Gerardo, aunque no tenía queja de la pulcritud de su ropa ni de la limpieza de la casa, sabía que la gatita seguía allí y esa idea lo contrariaba. Le molestaba saber que su mujer no le hiciera caso y peor aún que estuviera tan encariñada con ese animalito...Un domingo en que Rosita había salido a comprar víveres, Gerardo empezó a buscar por todas partes el escondite de la gatita, hasta que por fin la encontró acurrucada en su cajita. Ah ya te descubrí! Dijo frotándose las manos antes de agarrarla y llevarla hasta la puerta de salida. La llevó dos calles abajo y allí la dejó. Y no vuelvas más ! Le dijo espantándola...Desde ese día Rosita no volvió a encontrar a la gatita y por más que la llamó y la buscó por todas partes, ella no apareció. Los días empezaron a parecerle tristes y silenciosos, ya que extrañaba la alegría y compañía de Pelusita. Una semana después vino el vecino con la mala noticia de que había encontrado en su patio colindante el cuerpo de su gatita.- Parece que quiso subirse a la cornisa de la ventana para entrar por allí, pero la teja estaba suelta y se cayó. La mala suerte fue que cayó en la reja y bueno al menos creo que murió al instante. -Terminó de decir el vecino entregándole el cuerpo sin vida de su Pelusita. Cuando Gerardo volvió a casa encontró una nota de su mujer que le anunciaba que había ido a pasar unos días en la granja de sus padres, por causa de un entierro. El adivinando de que entierro se trataba, pues el vecino le había contado la historia; decidió esperar con paciencia la vuelta de su mujer. Pero los días pasaban lentos, sobre todo las noches y él sentía la ausencia de Rosita. La había llamado varias veces pero ella le contestaba triste diciéndole que le hacían falta unos días más. Una noche que llegó más tarde y más cansado que de costumbre se quedó dormido en el sillón de la sala. Ya casi a la madrugada lo despertaron unos maullidos de gato. Fastidiado se levantó para cerrar la puerta del balconcito cuando sus ojos se toparon con los de Pelusita. -Gata endemoniada todavía andas fastidiándome! - Gritó mientras trataba de atraparla, pero por casualidad se le cruzó en su camino un juguete de la gatita, tropezó con el y se fue de bruces por el balcón. Al día siguiente lo encontraron muerto encima de la reja. Parece que estaba medio dormido, resbaló y cayó por el balcón..- Le dijeron a Rosita.
Poco tiempo después Rosita se mudó a la granja de sus padres en el campo, donde poco a poco olvidó sus tristezas...

ilustración Lilian Zampol

jueves, 9 de enero de 2014

Obsesión

No nos veíamos desde niños, pero aquel verano llegó llena de maletas y entusiasmo...La miré sorprendido. Aquella niña de largas trenzas y piernas flacuchas se había convertido en una verdadera belleza, de largas y torneadas piernas y un busto de ensueño. Ella era una verdadera delicia para los sentidos. Me la quedé mirando con la boca abierta mientras mi corazón latía furiosamente y un escalofrío sacudía mis más íntimos deseos. Desde ese día ya no tuve ni paz ni calma. En las mañanas, cuando tomábamos el desayuno en la galería junto a mis padres, yo me mostraba obsequioso con ella y le pasaba el pan y la mermelada, siempre tratando de rozar su piel con la mía. Durante nuestros paseos por el campo yo le insinuaba tímidamente mi amor, mientras ella reía y caminaba moviendo sensualmente sus caderas, sin prestarrme mucha atención. Pero las noches, eran una verdadera tortura para mí, cuando a través del tabique de la puerta, la sentía respirar en su cama. Entonces inmóvil entre las sábanas, sin atreverme a nada, la imaginaba lejana como una diosa, sumida en sus sueños, emanando perfumes que me hacían adivinar paraísos prohibidos, entonces sentía que el cuerpo me dolía, que la piel me ardía, que me volvía loco de tanto desearla. Así pasaron los días y empecé a sentirme enfermo, ya casi no comía, ni dormía y buscaba cualquier pretexto para estar a su lado. Ella ignoraba mi devoción y coqueteaba con cuanto pantalón se cruzara en su camino, avivando así el caldero de mis celos. A veces, sin poder evitarlo, yo la espiaba mientras ella se desnudaba frente al espejo; entonces en el paroxismo del placer calmaba un poco mi desdicha...Pero una noche, cuando ya yo me había sumido en el más terrible de los infiernos, sentí una melodiosa voz acariciando mi nombre, llamándome cual hechizo de sirena. Entonces, como en un sueño me paré y me dirigí al cuarto de mi prima y traspasando al fin, el límite que me separaba de la felicidad, me senté junto a mi amada y vi como sus almendrados ojos me miraban sin pestañar, como sus jugosos labios repetían mi nombre; emocionado alargué mis manos para tocarla y de pronto, como por arte de magia, sentí que las maderas del piso se levantaban, que mis pies se hundían en el vacío y que aquellos tablones me tragaban cual arenas movedizas...Mientras caía supe que para mí, ya no había más paraíso que aquel abismo frío oscuro y profundo que me esperaba.
Al día siguiente todos se asombraron de la desaparición de Julito y aunque lo buscaron durante mucho tiempo, nunca pudieron desentrañar el misterio de su desaparición. A los pocos días la prima regresó a la universidad y nunca más volvió a visitar a los tíos.

ilustración Edvard Munch

lunes, 16 de diciembre de 2013

La sirenita......Cuento de Navidad



Esa mañana como todos los días, Marianita se escapó de la vigilancia de su tía y se fue a pasear por la playa, que a esa hora lucia despejada de gente y alboroto... Entonces podía jugar a sus anchas sin que nadie la molestara...Así imaginó mil juegos; durante un rato fue la sobreviviente de un naufragio, para luego ser la princesa de un reino lejano y terminar como la villana de una película del oeste...Finalmente, cansada de tanto cambiar de personajes y correr por la playa, decidió volver a casa..Cuando ya se iba, sintió que alguien lloraba, entonces intrigada empezó a buscar por todas partes, hasta que debajo del embarcadero encontró a una niñita que lloraba desconsoladamente..¿Qué te pasa amiga?. ¿Por qué lloras así?..La niña la miró desconfiada, pero al fin le contó que se había quedado dormida a la orilla del mar y este la había arrastrado hasta allí..También le confió que no podía volver hasta la noche y que debía pasar el día allí, sola y a la vista de todos..Bueno si quieres te llevo a mi casa hasta que puedas regresar. Le contestó Marianita...No ves que no puedo caminar, le dijo la niña señalando su cola de pescado..Pero eso no es problema... Espérame que ya vuelvo....Unos minutos después Marianita se apareció con un viejo cochecito y la ayudó a subirse en él. Luego tapó su hermosa cola de escamas rojizas con una colchita y poniéndole un sombrero y unas gafas, la llevó hasta su casa..Entraron por la puerta del jardín y de frente llegaron a una parte de la casa casi abandonada, que otrora había sido un pabellón para visitas y la instaló en la tina de uno de los baños .Acá nadie te molestará y en la noche te acompañaré a la playa... ¿Qué te parece?..La sirenita le agradeció emocionada y las dos quedaron en verse al atardecer..Pero las horas pasaron lentamente y la sirenita empezó a sentirse triste...Fue entonces que el sonido de una puerta la hizo reaccionar y vio que alguien entraba al baño..Trató de esconderse detrás de la cortina de baño, pero la anciana la descubrió y le dijo que no se preocupara que no le diría a nadie que estaba allí..Y total a quien voy a decirle, si ya nadie se acuerda que aún estoy viva..Terminó de decirle la viejita...Luego le contó que hacía varios años que ocupaba una habitación en ese lado de la casa, desde que hicieron unas remodelaciones y por mientras me pusieron acá..Cuando terminaron los trabajos se olvidaron de mí y ahora solo el cocinero me trae dos veces al día mis alimentos y me los deja en la mesita del corredor..Pero ya nadie me visita..Terminó de decir con voz ahogada la viejecita..La sirenita se olvidó por un momento de su tristeza y trató de alegrar a la anciana con entretenidas historias de sirenas, tritones y de su amado mundo submarino. ..Esa noche Marianita estuvo muy ocupada con los ajetreos de su tía por la boda de su prima y se acostó cansadísima, sin acordarse para nada de su amiga la sirenita..A media noche sintió lejano el canto de una sirena confundiéndose con el rumor del mar... A la mañana siguiente volvió a recordar a su amiga y corrió, casi voló a verla, pero cuando llegó no la encontró..Entonces fue al cuarto de la abuelita para preguntarle si había visto a la sirenita pero tampoco la encontró.Entonces corrió a la playa y debajo del embarcadero encontró su viejo cochecito y el chal de la abuelita...
Unos días después el cocinero vino asustado donde la tía para decirle que la abuelita había desaparecido..Entonces la buscaron por todas partes, pero al no encontrarla concluyeron que de tanta vejez se había vuelto polvo; así que le hicieron un funeral simbólico para que descansara en paz y siguieron todos con su vida...Pero en las noches cálidas, cuando Marianita escuchaba el canto de las sirenas confundido con las olas del mar, sabía que la abuelita estaba feliz en su nuevo hogar; el mundo submarino..

ilustración: fotografía de mi autoría
 http://fotografiasdenisem.blogspot.com/

martes, 19 de noviembre de 2013

Viaje en el tiempo.



Los afilados tacones chirriaron en las gastadas baldosas de la vieja iglesia y con un ademán de fastidio me sacudí como pude las gotitas de lluvia que impregnaban mi ropa, mientras con la mirada buscaba una banca vacía para descansar un rato...Lo que no era difícil, ya que la iglesia lucía desierta y silenciosa...Sólo alumbrada por algunos lamparines y unas cuantas velas tenía un aspecto bastante desolador. Pero al menos hace menos frío que afuera...Pensé…El trajín del día había sido bastante agotador y para colmo de males Isabela no había aparecido en todo el día...Se suponía que tenía que colaborar conmigo en esta tarea de la universidad, pero no sólo no había venido, sino que no se había dignado llamar o dejarme un mensaje...En fin ya se comunicará conmigo más tarde...Pensé, mientras me sentaba cerca de un altarcito menor lleno de imágenes en el más puro estilo barroco, que me parecieron hermosas a pesar de estar medio descuidadas...Al ratito sentí que mi cuerpo recobraba su calor y una agradable modorra se apoderaba de mí...Me dejé llevar por esa agradable sensación mientras contemplaba aquellas descoloridas imágenes que algo distorsionadas por la suave luz de las velas, parecían ejercer una especie de sortilegio sobre mí, Cuando de pronto una voz imperiosa me sacó de mi ensueño... Rosaura. Rosaura. Despierta... Sobresaltada abrí los ojos y me enfrenté con el rostro de una joven muy parecida a Isabela, pero vestida con extraños ropajes ¿Qué haces? No te dije que no debías salir...-Me dijo...Seguro que te han seguido. Salgamos de aquí....Sin comprender lo que estaba pasando me dejé llevar por esa desconocida, que me arrastró hacia el otro lado de la iglesia, hacia una diminuta puertecita disimulada entre dos columnas. Al salir nos encontramos en una callecita apenas iluminada...Toma cúbrete con esto. Me dijo, sacándose su amplia capa…Caminamos silenciosas por aquellas estrechísimas veredas...A ratos ella volteaba asustada y continuábamos la marcha...Al fin llegamos a una casona de amplio zaguán y subimos por una escalerita de caracol, hacia  a una pequeña habitación…Allí, ella encendió un mechero y me ordenó sentarme...Yo quise protestar. Preguntar qué era todo esto. Pero la voz no salía de mi garganta...Seguro que es un mal sueño y debo despertarme...Pensé,..En ese momento sonaron unos golpes en la puerta. Y ella me dijo...Me temo que nos han seguido. ¿Pero quienes nos siguen? Acerté a decir con dificultad...Ya comenzaste otra vez  con tus delirios...Mejor harías en  guardar silencio. Si tenemos suerte creerán que no hay nadie...Pero los golpes persistieron y luego se escucharon una voces….Abran en nombre de la santa inquisición...Abran o derribaremos la puerta. La joven salió presurosa de la habitación y se perdió en la oscuridad de la escalera...Oí unas voces discutir y luego un forcejeo... Finalmente unos pasos subieron presurosos los escalones y dos monjes aparecieron en el umbral. Acá está padre..Acá está la hereje.. Gritó uno de ellos...Entonces un personaje rechoncho y enfundado en un enorme hábito se precipitó hacia mí y tomándome por las muñecas me ató con una gruesa cuerda y me llevó a rastras con él. Yo quería defenderme, gritar pero la voz se me había ido de nuevo y solo atiné a seguirlo lo mejor que pude. En la calle nos esperaba una carreta halada por dos caballos. Me subieron de un empellón y vi que hacían lo mismo con la otra joven. Pasamos por un sinfín de callecitas empedradas, cruzándonos de vez en cuando con personajes a caballo que se persignaban al vernos pasar. Finalmente llegamos a una  plazuela y entramos a un edificio de altos muros...Me vendaron los ojos y ya no pude saber hacia dónde me llevaban. Solo sentía un fuerte y desagradable olor, mezcla de humedad y podredumbre. Finalmente me arrancaron las vendas y nos encontramos en un amplio e iluminado recinto, donde nos esperaban unos sacerdotes que me ordenaron arrodillarme...Y ahora es mejor que te declares culpable de todos los cargos que pesan sobre ti. ¿Pero qué cargos?..¿Qué he hecho? Atiné a decir débilmente...Y todavía lo preguntas?..Mírate..De lejos se ve que eres la hija de satán...Instintivamente bajé la mirada y vi mis apretados pantalones de mezclilla y mis altos tacones rotos. Y tienes la marca del diablo en tu brazo. Gritó de nuevo el inquisidor. Miré de nuevo mi brazo y vi mi lunar de nacimiento, negro y en forma de media luna que brillaba a la luz de las velas...Eres la hija de satanás y morirás al amanecer en la hoguera!! Sentenció el sacerdote moviendo delante de mis narices, un recipiente lleno de incienso . El humo me sofocó de tal manera que cerré los ojos y las voces de los hombres se acallaron  hundiéndome en la total oscuridad ..y haciéndome perder la noción del tiempo...Me pareció que una eternidad había transcurrido, cuando sentí un  fuerte tirón en el hombro, que me hizo reaccionar y abrir los ojos..Entonces me encontré de cara con uno de los inquisidores que me decía.-.Hija despierta-Me levanté de golpe y sintiéndome libre de ataduras, corrí precipitadamente hacia el portón de la iglesia y antes de salir miré nuevamente al sacerdote que me miraba boquiabierto... Afuera me encontré con el familiar bullicio de autos y gentes en su ir y venir cotidiano y me sentí feliz de encontrarme de nuevo en casa. En ese momento sonó mi teléfono celular y encontré un mensaje de Isabela.-.Lo siento amiga. Estaba tan cansada que me quedé dormida. Ni imaginas el sueño tan aterrador que tuve contigo-.Guardé el teléfono en mi bolsillo sintiendo un agudo dolor en mis manos magulladas por las ataduras y vi como mi lunar de nacimiento seguía brillando en la oscuridad...

ilustración : pintura de mi autoría
 http://galeriadepinturas.blogspot.com/

jueves, 31 de octubre de 2013

Cuento de Halloween


La neblina caía como un fino velo gris sobre el malecón y se hundía en el mar… En la angosta vereda, una frágil figura de niña se deslizaba lentamente entre la bruma sintiendo que el frío golpeaba con fuerza su rostro y se metía entre los pliegues de sus ropas. La pequeña pensó que tenía que encontrar rápido un taxi o algo que la sacará de aquel lugar desolado, pero no se veía ni un alma por los alrededores...En su cestita micifuz dormía plácidamente mientas ella empezaba a perder la calma..Cuando de pronto vio que un auto blanco con lunas negras se detenía  delante de ella y una cara macilenta aparecía en la ventanilla..¿A dónde vas nena?-Le preguntó-..La niña le dio las señas y el hombre respondió con voz ronca que subiera que la dejaría cerca... Luego de dudar durante unos segundos ante tal ofrecimiento, subió al auto y se acomodó como pudo en el asiento trasero...Sintiendo de nuevo el ronroneo de micifuz y el calorcito de la calefacción empezó a adormilarse, cuando la voz ronca del desconocido la sobresaltó...Por cierto me llamo Ramón.. Le dijo y añadió..¿Y qué hace una nena tan linda como tú sola por estos lugares?-..Llevando a mi gatito a la veterinaria-..Le contestó la niña tímidamente.- ¿Y tu mamá no debería acompañarte? Bueno es que está de viaje- Pero es peligroso que andes sola por la calle..Sentenció el hombre antes de concentrarse nuevamente en la ruta...Durante un  rato el viaje siguió tranquilamente su curso; el auto deslizándose silencioso por la pista y el ruido de las olas chocando  con los acantilados, como única melodía; hasta que de pronto, en una cerrada curva, un fuerte estrépito los hizo saltar de sus asientos..Diablos parece que chocamos con algo.-.Gritó furioso el chofer, mientras se bajaba a examinar los daños..Al rato volvió diciendo que tenían que caminar..Parece que caímos mal en un hueco..Debemos pedir ayuda..Felizmente acá cerca hay un sitio que conozco..Ya empezaba a anochecer y la niebla se hacía cada vez más espesa, así que con dificultad llegaron hasta una alta edificación en medio de la nada..Adentro también reinaba la oscuridad..Es que no hay electricidad en todo el sector, oyó que le decía el encargado de la portería a Ramón, que al rato volvió con un mechero y le dijo que debían pasar la noche allí..No hay manera que arreglen el auto hasta mañana..Concluyó..Subieron por una ancha escalera de madera que crujía a su paso y se instalaron en un cuartito del tercer piso..Tú quédate en la cama. yo me las arreglaré en el sofá..La niña obedientemente se sentó encima de la fría colcha viendo como el desconocido sacaba un enorme pedazo de pan y un oloroso salchichón que empezó a cortar con un filudo cuchillo...Bajo la mortecina luz del lamparín a la niña le pareció ver el rostro del tío que la maltrataba constantemente y no la del hombre que la acompañaba..Un escalofrío la recorrió y abrazó fuertemente a Micifuz, que con su piel sedosa y calientita la reconfortó de nuevo..Abajo el sonido de un viejo reloj dio la hora y el conserje se estremeció en su silla .El tiempo pasó lentamente y cuando los primeros rayos de sol entraron por la rendija de la ventana, la pequeña salió silenciosamente de la habitación sin mirar atrás..Se quedó debajo de la escalera por un  buen rato hasta que vio que aclaraba completamente, entonces se dirigió hacia a la puerta trasera..Cuando pasó por el ancho vestíbulo vio que el encargado de la conserjería hablaba con un oficial de policía.
.¿Y en qué circunstancias lo encontró? .Decía el policía con voz autoritaría..El señor me pidió que lo despertara temprano para que arreglaran su auto...Contestó medio asustado el conserje...Y hace un rato entré a despertarlo y lo encontré en medio de un charco de sangre..Parece que lo degollaron mientras dormía..Pero yo no escuché nada..¿Y vino solo?.Insistió el oficial...Ayer se fue la luz y estaba muy oscuro cuando llegó..Aunque creo que lo vi con una niñita..Pero no estoy muy seguro..Concluyó el hombrecito..
En la entrada la niña siguió su camino y se escabulló por la puertecita de atrás...Salió por un estrecho callejón y allí se paró un momento cerca de un bote de basura; entonces cerciorándose de que nadie la estuviera viéndo; sacó de la cestita del gato un paquete mal envuelto, que dejaba ver un cuchillo ensangrentado y lo echó a la basura..Luego se fue caminando hacia la carretera acariciando a su gatito y pensando que debía buscar a alguien que la sacará de aquel lugar perdido..

ilustración..Margaret Keane

sábado, 28 de septiembre de 2013

Cuestión de honor

Después de muchos días al fin pudo dormir tranquila...Entonces sus alas se extendieron y voló a través de tierras devastadas por el fuego y campos diseminados de cuerpos inertes entre charcos de sangre…Pero más allá empezaba el área verde y oxigenada de los bosques...Voló sobre las olorosas ramas de los árboles, casi rozando las hojas impregnadas de rocío y sintiendo en los pulmones la quietud de la paz recién adquirida...Cuando  regresó a su tienda  de campaña, vio que la hoguera ya se había extinguido y el frío volvió a calarle los huesos; entonces  envolvió su cuerpo desnudo en una manta de pieles y se acercó al umbral, observando como el sol aparecía en el horizonte tiñendo todo a su alrededor de amarillos y rojos sangrientos..A lo lejos, pegada a los acantilados, aparecía la enorme construcción en piedra maciza de la ciudadela, alzándose frente al mar  orgullosa y desafiante. Entonces, ella sintió un vuelco en el corazón y  despertó a su doncella para que la ayudara a vestirse...Ya con el yelmo puesto se unió a sus hombres,  que montados algunos en enormes corceles y otros a pie, la siguieron  en su marcha hacia la ciudadela...A lomo de su caballo bayo los guio entre  campos sembrados de muerte y destrucción, y bosques olorosos,,Así sorteando obstáculos y caminos traicioneros, llegaron casi a las puertas de roble macizo de la enorme construcción, donde colgadas en altas picas los saludaban las cabezas cercenadas de los vencidos...Entonces ella sintió que sus alas volvían a palpitar dentro de la armadura  y su cuerpo volaba hacia la torre más alta y apoyada en la fría piedra, pudo ver al fin, como sus hombres entraban victoriosos a la fortaleza, mientras el  viento salado del mar acariciaba su suave plumaje..

ilustración..Fernand Khnopff

lunes, 9 de septiembre de 2013

Trato con el diablo.




 El roce de las llantas chirriaban en el asfalto y como cuchillos afilados entraban en mis oídos haciendo retumbar todo mi cuerpo...Desesperado traté de buscar un lugar abierto para comprar unos cigarrillos y así aplacar un poco mi ansiedad...Pero a esa hora avanzada de la noche y en medio de la carretera mis posibilidades eran pocas y mi ansiedad mucha..Se acercaba mi sesenta y tres cumpleaños y debía pagar una vieja deuda..Los años habían pasado volando desde aquel día en que por azar me había encontrado con Melquiades en una una de esas locas fiestas de juventud..Traté de no pensar en todo aquello y concentrarme en la carretera..Si pudiera al menos fumarme un cigarrito -Pensé- Y de pronto como por arte de magia me topé con un cartel chillón....Una sonrisa se dibujó en mis labios y apreté el acelerador.. A los pocos minutos me encontraba frente a una estación de gasolina con su respectivo mini market. ..Bueno al menos mi suerte no ha cambiado..Aprovecharé para echar un un poco de gasolina que buena  falta me hace- .Pensé al tiempo que bajaba del auto..El chico de la gasolinera se hizo cargo de mi auto y yo me dirigí a la tienda; que a esa hora lucía tan desolada y silenciosa como la carretera..Solo la cajera dormitaba en su banqueta. De pronto me sentí de nuevo seguro de mí y hasta me puse a tararear una vieja canción, cosa que no había hecho en mucho tiempo y mientras buscaba mis cigarrillos preferidos me interné entre los estantes atiborrados de productos, cuando de pronto casi choco con una señora y su bebe..De dónde habrían salido-pensé-mientras me detenía a observar la escena que se ofrecía a mis ojos..La madre hablaba tiernamente a su pequeño hijito mientras le arreglaba su colchita...Mi buen humor desapareció y sentí que una punzada entraba en mi pecho..Como una ráfaga vino a mi el sinsabor de la mujer que me parió y me dejó abandonado a mi suerte..La caridad de los hogares sustitutos..La frialdad del orfanato..Todos aquellos años creciendo en la soledad y el desamparo.. Por eso cuando encontré a Melquiades no dudé en hacer un trato con él a cambio de que mi mala suerte cambiara..Desde entonces el dinero florecía en mis manos..El amor de todas las mujeres era mío y yo las manejaba a mi antojo hasta que cansado de ellas las empujaba hacía el abismo..Qué placer sentía al verlas destruidas..Era como vengar en cada una de ellas a la que siendo un bebe me abandonó..Miré de nuevo al pasillo, pero la mujer con su hijito ya había desaparecido..Molesto pagué mis cigarrillos y salí..Frente al volante volví a sentirme nervioso y algo asustado..- Y esa sensación me desconcertaba, pues no recordaba haber temido nunca antes a nada ..Seguro me estoy volviendo viejo- Pensé..Pero no podía dejar de preocuparme por  Melquiades y la deuda que vendría a cobrar..Ya casi llegaba a mi destino, cuando de pronto un tumulto de gente y carros me hizo frenar..Me bajé del auto y pregunté qué pasaba..Un accidente- me contestó un policía-..Me acerqué aún más y entre la gente llegué a ver la cabeza de Rolando tirada en la pista..La sangre se me heló en las venas y me abalancé al cuerpo inanimado y frío de mi único hijo..En eso sentí el aliento caliente de alguien que me decía al oído; creiste que me conformaría con tu alma podrida...yo quería lo mejor de tí y ya lo tengo..Levanté la mirada y vi a Melquiades alejarse haciéndome adiós con la mano..

Ilustración..Frantisek Kupka